Un laboratorio de poesía en busca del sexto sentido

Un laboratorio de poesía en busca del sexto sentido

Este año, los cursos virtuales de poesía han vivido una mutación. Lo que ha sido hasta ahora Poesía III se ha transformado en el Laboratori de Poesia, un espacio de encuentro entre poesía y las artes plásticas en el que los participantes colaboran en un proyecto creativo común.

Gracias a la generosidad del pintor y activista cultural Víctor Andreu y a los artistas del Col· lectiu Fulcre, que tiene su taller en el Molí d’en Xina (Algaida, Mallorca), pintores y escritores establecen un diálogo interminable y productivo que incorpora poesía y artes plásticas.

A Víctor Andreu le gusta darle la vuelta a aquella máxima horaciana del ut pictura poesis (“la poesía, como la pintura”). Para los artistas de Fulcre, es más apropiado hablar de ut poiesis pictura: su pintura es poesía, una poesía plástica que traduce palabras y conceptos a un alfabeto de líneas, manchas, colores y otros elementos que se pueden interpretar, pero nunca tan solo en términos racionales: por eso, sus obras son a la vez claras y misteriosas, comprensibles y sugerentes.

Semana tras semana, los artistas de Fulcre traducen las palabras en pintura. Los poetas del Laboratori traducen las nuevas pinturas en nuevos poemas que alimentan la conversación: un intercambio entre pintores y poetas que trasciende el espacio virtual de los cursos y el espacio físico del taller

Del resultado del primer seminario en colaboración, el Seminari Àlef, estamos editando plaquettes en formato electrónico y preparando una exposición para el lunes 14 de enero de 2019 en la nueva sede del Laboratori de Lletres.

Álef es la primera letra de varios alfabetos semíticos. El seminario giraba alrededor del concepto de “certeza”. Este otoño, intervenimos en su seminario Afat: el sexto sentido.

El término afat (del latín adfatus o affatus: “dirigirse a”) es una referencia al Libro del afatus, de Ramon Llull, un autor muy estimado a los artistas de Fulcre, que tienen su taller a un tiro de piedra del lugar donde el místico mallorquín se adentraba en sus meditaciones. Llull argumenta que, más allá de los cinco sentidos tradicionales (vista, oído, tacto, olfato y gusto) hay un sexto sentido —que él denomina “afat”—, que es el que impulsa humanos y animales a comunicarse y expresarse. Comunicarnos y expresarnos es lo que hacemos en el Laboratori de Poesia, una experiencia interartística que nos invita a buscar y crear un lenguaje propio.

Melcion Mateu.