Diez momentos del Entremestres con Paula Bonet

Diez momentos del Entremestres con Paula Bonet

Ya ha pasado una semana desde la celebración del Entremestres con Paula Bonet, y aprovechamos para compartir diez momentos de la conversación, en la que profundizó en su proceso creativo y su obra:

– «De pequeña era muy introvertida, y el dibujo y la literatura eran para mí un espacio de confort, donde no sentía vértigo, aprendía de los errores y de hacer las cosas mal. También tengo la suerte que a Vilareal llegó Pepe Biot y acabé en su academia, y me hizo entender que la pintura no era una manera de pasar el tiempo, sino una manera de comunicarse».

– «No me considero escritora, aunque escribo. Creo que hasta que no publique un libro sin imágenes, no me consideraré escritora. Siempre me acerco con un gran respeto por la literatura y los autores, y si me atrevo a escribir es porque lo acompaño de imágenes».

-«Tanto la literatura, como la música, la pintura o el dibujo comparten muchas cosas, también parte del proceso creativo».

-«Truffaut concibe la obra de un autor como una obra total, no como obras individuales o autónomas. Además, reivindica mucho el fracaso y la renuncia. Por ejemplo, en sus películas se repiten muchos temas, tienen vasos comunicantes, y trata las mismas cuestiones desde diferentes puntos de vista».

-«Me gusta que mis libros no se puedan definir o etiquetar. No me gustan las etiquetas, porque nos mutilan, somos seres poliédricos. Me gusta cuando veo mis libros a secciones muy diferentes en las librerías».

-«Es muy importante que la forma y el fondo se den de la mano. En Qué hacer cuando en la pantalla aparece The End, por ejemplo, tengo la sensación que no se entendió porque los dibujos bonitos no dejaban ver el mensaje».

-«Mi arte dialoga con otros autores i obras porque no puede hacer otra cosa. Cuando yo era profesora de literatura, si intentaba explicar el Romanticismo a los niños, a veces no entendían nada. Era más fácil buscar referencias pictóricas y musicales, y así lo entendían mejor, no sólo con el libro de texto».

-«Cuando publico The End entiendo que la igualdad de género que yo daba por supuesto no existía. Los periodistas me trataban con paternalismo, algunas propuestas de medios de comunicación me pedían posar en bikini, y en los festivales y mesas redondas soy la única mujer y además, no se me hace caso, o los elogios que se me dedican no tienen nada que ver con mi obra. Por todo eso te sientes culpable, incómoda, porque te haces responsable de que quien te está entrevistando sea un cretino. La Sed surge como respuesta a esa agresión».

-«Las mujeres que inspiran La Sed eran autoras en las que encontraba cierto alivio: Silvia Plath, Ann Sexton, Virgina Woolf. Me dieron la fuerza para subirme de nuevo a una tarima aunque supiese que me iban a tratar mal».

-«Por supuesto, cuando empiezo un proyecto, hay una parte previa de investigar qué quiero decir, como lo quiero decir, además de otros factores técnicos. Pero en el momento en que me pongo a crear, soy caótica, pero a la vez creo que el inconsciente, poco a poco, va ordenando el material».